RADIO NEGRO PRIMERO EN VIVO

19 octubre, 2016

Razones de la abstención colombiana

Guillermo Almeyra

Rebelión

La tasa de abstenciones en los comicios electorales colombianos siempre ha sido muy alta, con un promedio de cerca del 55 por ciento. Desde el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en 1948 la lucha entre liberales y conservadores fue cruentísima. La “violencia” creó millones de desplazados y centenas de miles de familias tuvieron muertos o desaparecidos. Los partidos tradicionales –Liberal y Conservador- comenzaron a tener políticas cada vez más semejantes y el intento de crear una izquierda fuera de ellos fue ahogado en sangre. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que nacieron como grupos campesinos liberales de autodefensa, evolucionaron a su vez hacia un vago comunismo stalinista y adoptaron métodos que fueron criticados hasta por Hugo Chávez.

Los casi siete millones de desplazados de las zonas de combate entre las guerrillas, el ejército y los grupos paramilitares asesinos se fueron hacia el centro del país –la zona donde más votos obtuvo el NO en el reciente plebiscito sobre los acuerdos de paz- odiando a todos los contendientes y se transformaron, con su miseria material y moral, en la clientela de la derecha política uribista.

Agreguemos a ese caldo de cultivo para el NO que en la poblada costa caribeña, de tradición liberal y partidaria de la paz, cayeron lluvias muy intensas que aumentaron la abstención tradicional y que el vicepresidente de la Nación, caudillo de esa zona, en su lucha interna contra el presidente Santos, no hizo campaña por un SI que le hubiera dado prestigio internacional a su adversario. Las encuestas que daban por ganador al SI por un 60 por ciento contra 40 por ciento del NO también indujeron a muchos a confiar en el triunfo del SI y a no desafiar la lluvia para ir a votar: el resultado fue que en esa zona, aunque ganó el SI, la abstención superó la media nacional y llegó al 81 por ciento.

Pero el factor principal fue la falta de participación popular en los acuerdos, que se negociaron en La Habana a puertas cerradas. Las propias bases de las FARC conocieron el texto definitivo una semana antes del plebiscito cuando debieron votar en una consulta formal si lo aprobaban o no. La opinión de los movimientos sociales, de las izquierdas, de la otra guerrilla –el Ejército de Liberación Nacional-, de los sindicatos, de los intelectuales no fue tenida en cuenta sino de modo extremadamente indirecto. Un sector de la izquierda, por ejemplo, veía el referéndum como una maniobra de Santos para lograr una paz ficticia y con ella atraer inversiones estadounidenses y transnacionales pero no obtuvo seguridades.

Las FARC impusieron al gobierno una negociación de igual a igual, lo cual es positivo, pero actuaron como si fuesen representantes de la sociedad, lo cual no es real, y negociaron en las cúpulas con los gobiernos mediadores, sobre todo el venezolano y el cubano, y con el gobierno de Santos, ex ministro de Defensa de Uribe, derechista y represor. Eso dio margen a las mentiras de Uribe y al temor.

La falta de una alternativa también alejó de las urnas porque cuando como en Grecia en la primera candidatura de Syriza hay una esperanza, la abstención es mínima. Allí donde, en cambio, quienes se oponen lo hacen sólo en el marco de una disputa entre diferentes sectores y partidos capitalistas, la abstención crece y aumenta la derecha. Tal es el caso de Italia, Francia, España y, en nuestro continente, México, Argentina, Perú, Brasil.

El ganador de las elecciones en San Paulo, Brasil, por ejemplo, tuvo menos votos que la suma de los votos nulos, en blanco y de las abstenciones. Ganó la abstención porque Dilma había gobernado para los capitalistas, con una política de derecha y con los mismos métodos podridos de los partidos tradicionales y porque el PT llamaba a volver a lo mismo. También en Argentina fomentan la abstención en 2017 los ignaros que hablan de “Cristina conducción” y dicen ser “soldados del kirchnerismo” renunciando a pensar con su propia cabeza y apoyando a una ex presidente que no hizo ninguna autocrítica por el desastre que provocó y que llama a formar “una nueva mayoría” uniendo su equipo desprestigiado y corrompido con la derecha peronista y las minorías macristas. Po su parte, el español Podemos, que espera ganar votos de los socialistas pareciéndose cada vez más al PSOE de antes de su implosión empuja hacia la abstención a buena parte de sus propios simpatizantes de izquierda en el caso de una tercera elección en diciembre.

Porque no es posible proponer políticas reformistas de centroderecha y gobiernos limpios cuando el capitalismo, a escala mundial, agrava la crisis ecológica, reduce los derechos humanos y la legislación favorable a los trabajadores, recurre cada vez más a la represión, reduce los ingresos reales (atacando la sanidad, la educación, el transporte, los servicios públicos) y empeora las condiciones de trabajo.

¿Qué credibilidad puede tener Cristina Fernández de Kirchner si dos de sus ex primeros ministros son actualmente hombres de la derecha y si sus gobernadores y ministros de más confianza –toda gente del Opus Dei- apoyan a Macri mientras la “conductora” se olvida de que existen millones de trabajadores que no se identifican con los charros, que son agentes del Estado? Si un movimiento en México reclama “¡Fuera Peña!” durante meses y su “Líder”, de golpe y porrazo, pide sostener al presidente de Atenco y Ayotzinapa sin que nadie le pida rendir cuentas de ese viraje y un poco de democracia interna ¿cómo va a llevar gente a las urnas para exigir un cambio social?

No hay “apatía, desinterés”. Lo que hay es asco por la política de los partidos procapitalistas, incluyendo los que dicen ser de oposición de izquierda y hartazgo ante la continua ofensiva del gran capital. Estamos en el hueco entre dos grandes olas: da la impresión de inmovilidad y resignación, pero se siente ya el bramido de la ola siguiente.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Analisis de la noticia liceo Muller Rojas 17-3-16


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Entrevista a François Houtart, sociólogo y teólogo "El bien común de la humanidad como matriz de la nueva sociedad"

Cira Pascual Marquina

PolítiK

Esta conversación con el sociólogo y teólogo de la liberación François Houtart, que apareció por primera vez en el número 17 del mensuario PolítiK, explora los límites de los procesos de cambio en América Latina y el concepto de bien común de la humanidad.

-Cira Pascual Marquina (CPM): En el libro Más allá de la economía, el bien común de la humanidad (2013), planteas que para asegurar la continuidad de la humanidad y de la vida en el planeta hay que construir un nuevo paradigma en el que el bien común esté por encima del bien individual. ¿Podrías explicar el concepto de “bien común de la humanidad”?

-François Houtart (FH): El concepto de bien común de la humanidad tiene varias dimensiones. La primera es la dimensión de lo que se llaman los comunes o en inglés the commons: los bienes que no son individuales sino comunes, por ejemplo la tierra antes del capitalismo y hoy en día los servicios públicos. Hay muchas luchas en el mundo para proteger, recuperar o aumentar la dimensión de los bienes públicos. Ahora tenemos como bienes públicos la educación, la salud, pero también el agua, la comunicación, etc. Este es un primer nivel de lo que podemos llamar el bien común de la humanidad.

Sin embargo hay un segundo nivel, y el segundo nivel es el concepto clásico del bien común: cosas que le pertenecen al conjunto de la sociedad y que no pueden ser propiedad de individuos como, por ejemplo, en una ciudad, los parques o los espacios verdes, etc. Eso es un bien común. Pero hay sectores que no son directamente materiales, que son más bien de tipo jurídico, por ejemplo el código de circulación (si no se organiza, es el caos). En verdad este es un concepto que existe ya desde la filosofía griega, en particular Aristóteles, que reconoce que hay espacios en la vida colectiva que son espacios comunes, de bien común, y esta fue la base sobre la que la iglesia católica construyó su doctrina social.

Pero pienso que debemos ir un poco más allá y por eso he hablado del bien común de la humanidad: un principio de organización de la vida colectiva de la humanidad en el planeta que se base sobre la vida y no sobre la muerte... así este concepto se opone al concepto fundamental del sistema capitalista. Y cuando digo que el nuevo paradigma se basa sobre la vida, esto implica la posibilidad de crear, de conservar, de mejorar la propia vida –la vida en su sentido completo, no solamente la vida física, biológica, sino también la vida cultural, la vida espiritual–. Y no solamente construir en función de la vida de los seres humanos, sino también de otros géneros: los animales, las plantas, etc. Lo que se llama hoy el derecho de la naturaleza.

Este concepto es más amplio que el concepto de los comunes y que el concepto del bien común, pero integra estos dos conceptos. Este concepto que he llamado el bien común de la humanidad, es evidentemente un nombre; no importa el nombre, lo que importa es el contenido. Podemos darle otros nombres, por ejemplo el sumak kawsay que es el buen vivir, el concepto de los indígenas andinos, o podemos llamarlo socialismo del siglo XXI.

-CPM: En el libro que mencioné anteriormente enumeras cuatro elementos clave para aterrizar el concepto del bien común de la humanidad; podríamos decir que estos elementos son una especie de hoja de ruta para organizar la tarea colectiva en cuanto a la definición de la nueva sociedad postcapitalista. ¿Puedes explicárnoslos?

-FH: Sí, debemos concretar las cosas porque todo esto puede parecer algo abstracto. Precisamente he tratado de ver, como sociólogo, qué significa esto en la práctica de la vida colectiva humana. Por eso he tomado cuatro realidades fundamentales de toda sociedad, que son, por una parte la relación con la naturaleza, ya que ninguna sociedad puede vivir sin la naturaleza; después la producción material de la vida, porque la vida no es una abstracción y sin producción material no hay vida; la organización social de la vida, que debe ser colectiva en lo social y en lo político; y finalmente la cultura, porque el género humano es el único que puede reflexionar sobre su propia realidad y eventualmente anticipar el futuro, y que es, como dicen los mayas, “la parte consciente de la naturaleza”.

Reflexionando sobre estos cuatro elementos fundamentales de toda sociedad podemos entrar en detalles, especialmente comparando con la situación actual del sistema capitalista. Por ejemplo, en cuanto a las relaciones con la naturaleza: ¿cómo ve el capitalismo la naturaleza? Para el capitalismo la naturaleza es recursos naturales, es decir, una naturaleza que se debe explotar, y explotar en función de los intereses del capital y de la acumulación del capital. Por el contrario, en lo que se refiere a la nueva organización del bien común de la humanidad, la naturaleza debe ser respetada: es la fuente de toda vida, de la vida física, biológica, cultural, espiritual, y en este sentido la naturaleza no es solamente un objeto de explotación.

Esto, si queremos ir más allá en la práctica, tiene muchas consecuencias para la vida cotidiana y también para la organización nacional e internacional. Por ejemplo, si aceptamos que la naturaleza es la fuente de la vida, no podemos aceptar que personas individuales o corporaciones, grandes empresas multinacionales, se apropien de la naturaleza (y en particular las riquezas naturales que son los minerales, las fuentes de energía, etc.) por la simple razón que estas cosas deben entrar en la concepción del bien común. Aquí no digo que no se debe extraer, porque la madre tierra es generosa, sino que se debe hacer respetando los derechos de la naturaleza, la posibilidad de regenerarse y de continuidad de la vida. Este es un ejemplo práctico. También, por ejemplo, no se puede aceptar la mercantilización de bienes básicos para la vida como las semillas o como el agua. Ese es un primer paso.

El segundo es la producción de la base material de la vida. Como he dicho, cada vida tiene su base material y no se puede continuar sin esta base. Ahora la base material de la vida –la economía–, está organizada por la lógica del capital. El capital es el único motor de la economía, con su necesidad inagotable de tener ganancias para poder acumularse. Frente a esto la lógica debe ser absolutamente diferente: no una lógica de acumulación del capital, de valorización única del valor de cambio. Porque hay dos tipos de valores para todo servicio o bien: el valor de uso, es decir lo que es útil para la humanidad, para la naturaleza, para el mundo, y el valor de cambio o lo que permite ganancia. Solamente el valor de cambio, es decir, si una cosa es una mercancía, contribuye a la acumulación del capital. Por eso en el capitalismo todo debe convertirse en mercancía. Esta es la lógica del capital. Debemos salir de esta lógica, con todas las consecuencias en cuanto a la propiedad de los medios de producción, significa, en lo práctico, que no podemos aceptar la dominación del capital financiero, los paraísos fiscales, etc.

Un tercer elemento es la organización social y política, que debe ser democrática, para permitir que todos los seres humanos sean actores y no solamente sujetos de una política decidida desde arriba o por una minoría. No hay nada menos democrático que la economía capitalista que concentra el poder y desconoce lo que se llaman las “externalidades”: los daños ambientales y los daños sociales, que no paga el capital. Se deben promover procesos democráticos en todas las instituciones, desde las políticas y económicas hasta las culturales, sociales, religiosas. Esto también debe extenderse a todas las relaciones sociales, como las relaciones entre hombres y mujeres. Este es el tercer aspecto que tiene muchas aplicaciones en el mundo.

Finalmente, en cuanto a la cultura, hablamos de la interculturalidad. El hecho de no permitir que la cultura occidental, totalmente inmersa en el concepto de modernización, absorbida por la lógica del capital, sea la única cultura aceptable en el mundo, y comprender que todas las culturas, los saberes y las espiritualidades pueden contribuir al bien común de la humanidad y a la ética necesaria para esta construcción.

Ahora, todo esto puede parecer una bella utopía pero no lo es. No es una utopía en el sentido de ilusión, porque en el mundo hay millares de grupos que luchan por construir mejores relaciones con la naturaleza, por otro tipo de economía social y solidaria, por los derechos de todos los grupos humanos y finalmente por la interculturalidad. Esto significa que existe ya en la realidad la posibilidad de perseguir valores que no son puramente abstractos, sino que ya son el proyecto concreto de muchos movimientos y organizaciones en el mundo. Por eso pienso que sobre esta base se puede construir una perspectiva nueva.

-CPM: En algunas intervenciones has planteado que los procesos de cambio en América Latina se caracterizan por ser posneoliberales, pero todavía no se han dado pasos concretos hacia el postcapitalismo. ¿Podrías profundizar sobre esta caracterización de los procesos en Nuestra América y cómo avanzar hacia el postcapitalismo?

-FH: Sí, yo pienso que hay muchos aspectos en todos los dominios. Voy a tomar solo un ejemplo práctico: el problema de la agricultura. Los países que se dicen progresistas en América Latina –y que realmente han sido posneoliberales en el sentido que han reconstruido un Estado que trabaja por una cierta redistribución de la riqueza y también por un mejor acceso a los servicios como la educación o la salud para las clases desfavorecidas– promueven el monocultivo para la exportación, con todas sus consecuencias ambientales: destrucción de la selva amazónica, destrucción de los suelos, contaminación de las aguas, y también, finalmente, daños muy graves para las poblaciones, para la salud, y en cuanto a los efectos sociales como las migraciones hacia las grandes ciudades o al exterior.

Así han promovido esta agricultura en detrimento de la agricultura campesina, que podría dar una respuesta muchísimo mejor a la primera función de la agricultura, que es nutrir la población: es un hecho que la agricultura campesina en América Latina está nutriendo más del 60% de la población del continente. Una segunda función es participar en la regeneración de la Madre Tierra: muchas veces los campesinos trabajan con agricultura orgánica y de manera respetuosa de la naturaleza. Y, finalmente, el bienestar de los campesinos, frente a una agricultura de monocultivos, mucho más productiva, pero que proletariza al campesino o lo integra al sistema capitalista de monopolios, que crea dependencia de las grandes multinacionales de producción o de distribución. La agricultura campesina no es una cosa arcaica, del pasado, sino una cosa del futuro, y esto es reconocido incluso por la FAO.

Lo que hemos visto en América Latina es un intento de construir sociedades posneoliberales –pero no postcapitalistas, y en este sentido continuando con la idea de la modernización de las sociedades, y finalmente con un “capitalismo moderno”; esto tiene como consecuencia, por ejemplo en el campo de la agricultura, que no se promueve una nueva agricultura campesina que podría resolver muchos de los problemas de la pobreza rural y también de la producción de alimentos y de la soberanía alimentaria. Este es un ejemplo, pero podríamos dar otros ejemplos de otros aspectos que nos permiten decir que los ensayos de cambio, de los países progresistas, que fueron muy interesantes y tuvieron varios logros muy reales, finalmente no han transformado la lógica fundamental de la organización de las sociedades. Por eso me parece que desarrollar el concepto de Bien Común de la Humanidad podría ser un paso adelante frente a la crisis que afecta a todos estos países actualmente.

-CPM: Hablando de la crisis, un camino que impulsa el Gobierno Bolivariano para la salida es el Arco Minero. Se supone que explotar el oro y otros minerales en la enorme cuenca del Orinoco nos ayudará a salir de la crisis. Así, tras el anuncio de apertura, más de 150 corporaciones mineras han expresado interés, y ya se han firmado contratos con la canadiense Gold Reserve y con empresas chinas. ¿Qué opinión tienes sobre este tipo de propuestas?

-FH: Esta situación no es particular a Venezuela aunque el caso del Arco Minero es impresionante. Encontramos situaciones similares, tal vez a menor escala, en Ecuador, Bolivia, Brasil, Argentina. El problema es que la única respuesta que ven los gobiernos progresistas actuales frente a la crisis, que es una crisis a escala mundial y que afecta a muchos de estos países porque son exportadores de bienes primarios (explotación minera, petrolera o agrícola), es abrirse más al mercado y entrar en políticas de tipo neoliberal. Evidentemente es una contradicción fundamental. Pienso que estos gobiernos no han reflexionado suficientemente sobre las alternativas al capitalismo.

Debemos reconocer la realidad: Estas medidas contradicen de manera fundamental lo que se ha planteado como meta, y vemos un creciente abismo entre el discurso y las prácticas. La verdad es que estas prácticas van a llevar a una mayor concentración del capital y al desconocimiento de las externalidades, es decir, la destrucción de la naturaleza y la destrucción social y cultural. Eso debemos reconocerlo y debemos tratar de ver qué soluciones podemos encontrar que no entren en contradicción con lo que se había propuesto.

-CPM: Tenemos una tarea clara: la superación del capitalismo. Pero también nos encontramos con múltiples barreras como la enajenación o la pérdida de la esperanza. ¿Qué hacer en estas circunstancias difíciles?

-FH: Precisamente por la situación que vivimos debemos tratar de redefinir la tarea de la izquierda y reflexionar sobre las estrategias posibles. Por eso me parece que un trabajo de conjunto entre movimientos sociales e intelectuales va a ser necesario primero para redefinir las metas (definir qué tipo de sociedad queremos); aquí entra la propuesta de Bien Común de la Humanidad, donde tocamos un espectro que va desde la relación con la naturaleza hasta la organización colectiva de la política y la sociedad, y también la espiritualidad, la manera de vivir las cosas en lo cotidiano...

Entonces, el primer aspecto significa que juntos debemos trabajar por una redefinición colectiva de las metas de la sociedad, no solamente con intelectuales que tienen toda la verdad que se debe imponer a las masas. No, este concepto de vanguardia es obsoleto. Debe ser un trabajo colectivo: por una parte con la experiencia de los movimientos políticos y sociales de izquierda que debemos recoger y tratar de sistematizar, y por otra parte, con el trabajo de los intelectuales. Con todos los logros que hemos desarrollado en los dos últimos siglos, la reflexión fundamental del marxismo, pero también de otras corrientes intelectuales que pueden ser útiles. La cuestión es cómo redefinir la meta fundamental de la humanidad y de la sociedad.

El segundo aspecto es cómo definir las transiciones. Es evidente que no podemos construir el socialismo o comunismo instantáneamente. Eso provocaría catástrofes económicas derivadas del boicot y de los embargos o incluso intervenciones militares. Eso no es posible, pero sí, podemos pensar transiciones, es decir, pasos que nos ayudan a construir el paradigma nuevo. No se trata de adaptar el capitalismo a nuevas situaciones sino de construir una sociedad diferente. En cuanto a la cuestión de cómo construir transiciones, hay que hacerlo desde una perspectiva dialéctica, sin caer en la idea del progreso de la modernidad –un progreso lineal sobre un planeta inagotable (un concepto muy capitalista de la “modernidad”, por cierto.

Es necesario redefinir la modernidad, encontrar transiciones y actores que pueden actuar en cada aspecto. Este es el gran reto no solamente para América Latina sino también para el mundo entero. Y ya podemos empezar, de forma humilde y cotidiana, a pequeña escala, como lo han hecho por ejemplo los zapatistas, y después poco a poco ampliar esta visión para construir otra matriz de desarrollo humano. Esto es absolutamente necesario frente a la destrucción de la naturaleza que el capitalismo está provocando, y también de destrucción humana, cultural y espiritual.

-CPM: Has mencionado en algunas intervenciones que para entender la sociedad hay que hacerlo en términos de clase. En el periódico PolítiK estamos absolutamente de acuerdo. ¿Podrías profundizar sobre la necesidad del análisis de clase?

-FH: El análisis de la sociedad desde una perspectiva de clases es ciertamente importante. También es verdad que en el siglo XIX –en la Europa en que Carlos Marx reflexionó y escribió– la clase obrera era la clase fundamental para iniciar el cambio. En este sentido el papel de la clase obrera para cambiar el conjunto de la sociedad era absolutamente fundamental. Hoy en día debemos reflexionar frente a la realidad actual: una clase obrera muy segmentada por el sistema capitalista y que ha cambiado en los países industrializados, donde han desplazado la actividad de producción hacia las periferias y que se especializan en servicios.

Esto significa que la clase obrera hoy es diferente a la clase obrera del siglo XIX europeo o norteamericano. Así, otras clases sociales, como los campesinos por ejemplo, están también afectadas por la lógica del capital, y hoy vemos que frente a esta destrucción sistemática del pequeño campesinado, hay movimientos que son más radicales que el movimiento obrero. En particular, en el plano internacional, la Vía Campesina, la organización mundial de los campesinos, es más radical contra la Organización Mundial del Comercio o el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional que la organización Internacional de los sindicatos. Este es un hecho y debemos reflexionar sobre las nuevas realidades.

Es verdad que son los trabajadores los que enfrentan la contradicción fundamental con el capital, pero ya no son solo los trabajadores industriales, también están los trabajadores del campo, los precarizados, todos estos grupos sociales que son afectados hoy por la lógica del capital , y por eso la lucha y la organización de la lucha social debe ser pensada de otra manera que en el siglo XIX. Esta es una de las tareas para los movimientos sociales y los movimientos políticos de izquierda, para no equivocarse ni en el vocabulario –lo cual es secundario pero importante–, ni en las prácticas sociales y políticas, es decir: la definición de las luchas sociales.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

I Escuela ecosocialista y de formacion critica nuestroamericano Hector A...


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Nicolás Maduro o Barbarie

Por: Luis Salazar | Martes, 23/02/2016 09:31 AM

El legado del comandante Chávez aun sin asimilar y digerir por el pueblo y muchos que se dicen dirigentes políticos, representa un peligro para el imperialismo y las fuerzas oscuras que controlan el mundo. La revolución Bolivariana y su planteamiento del Socialismo del siglo XXI logró el nacimiento una nueva perspectiva de avance social e independencia de los pueblos explotados sobre todo del llamado tercer mundo. Su temprana partido física deja un vacío que pretende ser aprovechado por el imperio norteamericano y sus lacayos locales para revertir todos los logros del proceso bolivariano.

El descabezamiento del proceso venezolano representaría para la derecha internacional un objetivo inmediato, porque esto le permitiría, asestar un certero golpe a todos los Gobiernos progresistas y los procesos populares que se desarrollan en Suramérica y avanzar sustancialmente en su proceso de recolonización imperial. El triunfo de Macri en Argentina luego de diez años de gobiernos Kirchneristas y la mayoría circunstancial en las elecciones parlamentarias en Venezuela, que envalentona a la reacción fascista, marcha bajo un solo estandarte “Fuera Maduro”.

Si realizamos un ejercicio de elemental ficción, de la salida del presidente constitucional Nicolás Maduro, ¿cuál sería el destino de la patria?, ¿qué nos propone la derecha?. En los casi sesenta días que llevan presidiendo el poder legislativo, han demostrado un profundo odio y retaliación hacia las fuerzas progresistas sean chavistas o no, quieren desmontar el ordenamiento jurídico del país y demoler el estado de derecho. Su proyecto de país es la democracia del Fondo Monetario Internacional y las trasnacionales petroleras. Nicolás Maduro ha sido atacado con toda la panoplia conspirativa del imperio aún más que Hugo Chávez en varios aspectos y solo comparado con el presidente mártir Salvador Allende.

Las comparaciones no son buenas, pero necesarias para el análisis, que pasaría en la hermana República de Siria si declina el presidente Bashar Al Ashar, serían los terroristas financiados por imperio y las monarquías parasitarias, los salvadores de la patria?. Aun esta sangrado la República de Libia destruida por una operación humanitaria de la OTAN. Por más inteligentes que sean las bombas del imperio, no creo que discriminen quienes están a favor de Nicolás Maduro y quiénes no. Nicolás Maduro o Barbarie.

Pascualina Curcio Colegio Universitario Francisco de Miranda 5 10 16



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9 de octubre

1820
GUAYAQUIL SE PRONUNCIA POR LA INDEPENDENCIA

El contexto del pronunciamiento de los guayaquileños lo constituyó la ebullición política que vivía la provincia de Guayaquil por los triunfos republicanos, tanto al Sur del continente, donde José de San Martín, había logrado la emancipación de Chile con el éxito de sus armas en 1818; y luego, en 1820 había arribado a costas del Perú para iniciar la Guerra de Independencia en este país. Asimismo, en el septentrión de Suramérica, venía obteniendo victorias el Libertador Simón Bolívar con la Batalla de Boyacá y campañas para liberar franjas del territorio de Venezuela. Así, en la madrugada del 9 de octubre de 1820, los oficiales León de Febres Cordero y Luis Urdaneta, venezolanos que hasta entonces sirvieron en el ejército realista, toman la guarnición. A poco, el poeta José Joaquín Olmedo sería electo jefe de Gobierno de Guayaquil. Antonio José de Sucre llegará meses después con una fuerza de apoyo enviada por el Libertador a comienzos de 1821.
 
1940
NACIÓ JOHN LENNON

Este músico británico, cuyas composiciones renovaron la música contemporánea, tanto como integrante del grupo Los Beatles y, luego, como autor independiente dio a conocer manifestaciones contestatarias que le acarrearon el disgusto de sectores tradicionalistas tanto en Inglaterra como en EEUU. En este último país Lennon sería víctima de un fanático que le segó la vida de varios disparos.
 
2012
DICTADO EL REGLAMENTO DE INSPECTORES DEFENSA PÚBLICA

En la Gaceta Oficial de esta fecha es publicado el Reglamento sobre las Funciones de las Inspectoras e Inspectores de Defensa Pública. Dicha institución, como se sabe -y cuya sede principal se encuentra en el Boulevard Panteón, entre Jesuitas y Tienda Honda-, es centro adonde acude el pueblo para requerir información sobre trámites procesales en materia de defensa. Así, entre las responsabilidades de los inspectores e inspectoras se encuentran labores de control y supervisión en sede central.
T/Néstor Rivero
F/Archivo CO

Deporte y la comunidad Escuela Simon Rodriguez 17-5 -16


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Elizabeth Aguilera…Quien nos defiende??

Por: Luis Salazar | Jueves, 07/07/2016 08:37 PM

La violencia es la verdadera agenda política de la derecha, la cual no pretende un simple cambio de gobierno por la vía democrática, pretenden el exterminio del proceso revolucionario y todo lo que tenga que ver con la izquierda, desaparecer el legado del comandante Hugo Chávez. Para ello están utilizando al paramilitarismo importado desde Colombia, sumado a sectores provenientes del hampa común, haciendo acopio de los amplios recursos en dólares provenientes de sectores del departamento de Estado norteamericano y de los banqueros corruptos fugados del país.

Denunciamos ante el mundo la política de aniquilamiento físico de cuadros y dirigentes medios de la Revolución Bolivariana por parte de factores de la derecha. En su afán de tomar el poder por asalto, vienen atacando al gobierno del presidente constitucional Nicolás Maduro, por diversos flancos: económico, político, diplomático, incluido la utilización del asesinato como praxis política, debemos recordar que la revolución ha sufrido la pérdida de emblemáticos líderes y personalidades como: Robert Serra, Eliecer Otaiza, Ricardo Duran entre los más impactantes, trecientos campesinos.

La camarada Elizabeth Aguilera, militante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y participante de una Unidad de Batalla Hugo Chávez (UBCHE), ha sido asesinada el lunes 27 de junio del año en curso, en las adyacencias de su residencia, ubicada en el barrio San Miguel de la Cota 905, de la parroquia Santa Rosalía Municipio Libertados de Caracas. Las horribles circunstancias de su muerte con alevosía y saña, reflejan un plan de terror y asedio contra activistas políticos de izquierda y los vinculados al partido de gobierno.

Ante este este plan de asesinato político, no hay una respuesta contundente de parte del partido PSUV ni de parte del Gran Polo Patriótico, ni pronunciamiento del Alto Gobierno como en otros casos. Hay que dar una respuesta política y policial, la política corresponde a las fuerzas patrióticas, que demuestren el coraje y la determinación de no ceder al chantaje y la violencia de la derecha. La policial la tiene que dar el poder judicial y todo el aparato del Estado.

No podemos permitir que cunda el terror en la militancia, lo que podría acarrear una desbandada y parálisis de la acción política que es lo que busca la reacción. La zona de la Cota 905 se ha convertido en vitrina para irradiar miedo y terror hacia el resto del país. Hay que articular la acción política y policial para extirpar el paramilitarismo de las comunidades. In memóriam de la camarada Elizabeth Aguilera.

La voz del precursor desde Superintendencia de proteccion social 5-10-16


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Operación Van Troi: apoyo revolucionario al pueblo vietnamita

9 octubre 2016

Al momento en que el pueblo vietnamita, de campesinos y cultivadores de arroz, y con un desarrollo económico incipiente, daba cara al ejército mas poderoso del planeta, se desarrollaba en la Patria de Bolívar el proceso de insurgencia conocido como la Lucha Armada


El 9 de octubre de 1964 una unidad de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), en audaz medida de internacionalismo revolucionario tomó de rehén al segundo comandante de la Misión Militar de Estados Unidos Venezuela, Michael Smolen, con la exigencia de que sería liberado al momento en que en Vietnam fuese excarcelado Nguyen Van Troi, prisionero de las tropas estadounidenses que habían invadido el territorio del sureste asiático, y quien había sido condenado a muerte.
LUCHA ARMADA

Al momento en que el pueblo vietnamita, de campesinos y cultivadores de arroz, y con un desarrollo económico incipiente, daba cara al ejército mas poderoso del planeta, se desarrollaba en la Patria de Bolívar el proceso de insurgencia conocido como la Lucha Armada.
QUIÉN ERA

Nguyen Van Troi era un maestro de escuela sumado a la resistencia armada contra las fuerzas invasoras de su país. Integró la unidad especial de Acción Armada del FNL de Vietnam del Sur. La resistencia antiimperialista de la nación, jefaturada por Ho Chi Minh, le había comisionado para colocar explosivos debajo de un puente en Cong Ly, localidad bajo control militar estadounidense, y por donde debía pasar al día siguiente el Secretario de Defensa de EEUU en su visita a la nación asiática. Detenido en Saigón, la antigua capital vietnamita, Van Troi sería sometido a crueles torturas, y en juicio sumario se le condenó al paredón. No le perdonaban que hubiese burlado el rígido sistema de seguridad de la zona bajo control de EEUU.
QUIÉNES ACTUARON

Así, desde la América del Sur, donde las FALN habían ejecutado acciones de impacto internacional, como la captura del barco “Anzoátegui” y la toma de un conjunto de cuadros pictóricos pertenecientes a la Exposición Francesa de 1963, una unidad de dicha organización con la jefatura de Luis Vera Betancourt (comandante Plutarco) planificó y llevó adelante la operación Nguyen Van Troi, dividiendo la unidad en cuatro grupos independientes, cada uno con funciones específicas y complementarias dentro del plan.
LA ACCIÓN

Tras la espectacular operación, en la cual no se maltrató al rehén en ningún momento, la unidad de las FALN procedió a anunciar el hecho a las agencias internacionales y el propósito que perseguían, que no era otro que evitar el fusilamiento de Van Troi en Vietnam. Inicialmente la acción produjo el objetivo reclamado, pues el comando militar de EEUU en el sureste asiático informó que se suspendía la condena contra el revolucionario vietnamita. Sin embargo, las dificultades de logística para conseguir sitios donde mantener a Mr Smolen, así como la feroz persecución desatada de inmediato en Caracas por los cuerpos de seguridad en contra de todo sospechoso de integrar las FALN -se produjeron mas de 15 mil arrestos- determinó que Smolen fuese liberado al tercer día.
“FUE ENTREGADO AL GRUPO DE TRASLADO”

“En la mañana del viernes 9 de octubre, David Salazar y Carlos Rey aseguraron un carro para la operación, en el que luego se trasladaron los cuatro miembros del grupo de captura hacia los alrededores de la residencia del oficial de la CIA. A las 8:03 am, Smolen salió de la casa (…) Mientras los camaradas Noel Quintero y Carlos Rey vigilaban, Carlos Argenis Martínez aseguró, ametralladora en mano, la captura (…) Smolen fue entregado al grupo de traslado a cargo de Gonzalo Sepúlveda, el cual llevó al rehén al…camarada Raúl Rodríguez Fernández y grupo de custodia; permaneció Smolen [en un apartamento] por tres días; luego…el grupo de custodia dialogó con él sobre el criminal ataque de EEUU en Vietnam, y le explicó que su retención era con el fin de impedir el fusilamiento de Nguyen Van Troi” [https://prensapcv.wordpress.]
PARA QUE NO TE OLVIDES…

ADN de la noticia con Juan Martorano y Rosso Grimau 6-10-16


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Venezuela expresa solidaridad con pueblo argentino ante ejercicios militares en Islas Malvinas

16 octubre 2016

A través de un comunicado de Cancillería, Venezuela muestra preocupación ante este tipo de acciones, “violatorias del Derecho Internacional y de más de 40 Resoluciones de las Naciones Unidas”
 
La Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela en nombre del pueblo venezolano expresó este domingo su solidaridad con la Nación argentina frente a los ejercicios militares britanicos en las Islas Malvinas.

A través de un comunicado de Cancillería, Venezuela muestra preocupación ante este tipo de acciones, “violatorias del Derecho Internacional y de más de 40 Resoluciones de las Naciones Unidas”.

Insta “al gobierno del Reino Unido a cumplir con los términos contenidos en las reiteradas declaraciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que la obligan a negociar una solución pacífica y definitiva a dicha disputa”.
A continuación comunicado íntegro

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR

PARA RELACIONES EXTERIORES

La República Bolivariana de Venezuela expresa su solidaridad con el Pueblo Argentino ante la inaceptable decisión del gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte de realizar ejercicios militares del 19 al 28 de octubre de 2016 en las Islas Malvinas, que incluyen el lanzamiento de misiles “Rapier”.

Este tipo de acciones, violatorias del Derecho Internacional y de más de 40 Resoluciones de las Naciones Unidas, constituyen un acto de provocación e intimidación del gobierno británico hacia la Nación Argentina.

La República Argentina forma parte de un digno bloque regional declarado en la Cumbre de la CELAC del 29 de enero de 2014 como Zona de Paz, que no permitirá que se le intimide ni se le agreda, y que siente como propia esta justa causa del pueblo argentino.

La República Bolivariana de Venezuela insta al gobierno del Reino Unido a cumplir con los términos contenidos en las reiteradas declaraciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que la obligan a negociar una solución pacífica y definitiva a dicha disputa. Igualmente y conforme a las declaraciones especiales de la CELAC y de UNASUR, el Gobierno venezolano urge al gobierno del Reino Unido a terminar con la situación colonial de las Islas Malvinas y reanudar el proceso recomendado por las Naciones Unidas.
T/CO
F/Cancillería